Limpieza: Asegúrese de limpiar la jeringa antes y después de usarla. Utilice agua tibia y jabón para limpiar suavemente la superficie exterior y evitar que entre agua en las piezas internas. Asegúrese de no dañar las piezas de la jeringa durante la limpieza.
Comprobación: Compruebe periódicamente el aspecto de la jeringa para asegurarse de que no presente daños ni desgaste evidentes. Preste especial atención al rendimiento de sellado de la jeringa y al movimiento suave del pistón.
Lubricación: Lubrique el pistón periódicamente según las instrucciones de la jeringa. Utilice el lubricante especificado y evite utilizar lubricantes inadecuados para no afectar el rendimiento de la jeringa.
Almacenamiento: Es muy importante almacenar las jeringas correctamente. Evite la exposición a la luz solar directa o a altas temperaturas y manténgalas alejadas de productos químicos y sustancias corrosivas.
Reemplazo de piezas: De acuerdo con la frecuencia de uso y las recomendaciones del fabricante, reemplace periódicamente el anillo de sellado y otras partes vulnerables de la jeringa para garantizar el sellado y la precisión de la jeringa.




