1. Fácil de usar: el diseño de la varilla aplicadora facilita que los pacientes la aplicación tópica sin necesidad de herramientas auxiliares adicionales.
2. Salud y seguridad: cada barra de medicamento se suele utilizar una sola vez para evitar el riesgo de infección cruzada.
3. Aplicación precisa: el diseño de la varilla medicinal permite aplicar el medicamento con precisión en la parte a tratar, aumentando el efecto terapéutico.




